La industria se prepara para una subasta cara debido a la demanda eléctrica creciente y las frecuentes paradas solicitadas por Red Eléctrica. Las empresas anticipan pedir más dinero por desconectar su producción ante el encarecimiento de los costes energéticos y el mayor riesgo de tener que interrumpir su actividad. La subasta se celebrará el 26 de noviembre y determinará cuánto cobrarán las empresas por estar disponibles para reducir su consumo cuando el sistema eléctrico lo necesite. Las empresas prevén encarecer sus pujas al aumentar un 19% la previsión de parones y elevarse los costes de interrumpir su producción. REE prevé contratar 2.405 MW de potencia y amplía a 2.586 las horas de disponibilidad. La próxima licitación llega tras un 2026 de récord en parones solicitados a la industria. Puede traducirse en mayor coste regulatorio del sistema y presiones sobre los precios energéticos. El operador del sistema eleva a 2.405 MW la potencia que prevé contratar para el primer semestre de 2027. Las empresas anticipan que pedirán más dinero por desconectar su producción ante el encarecimiento de los costes energéticos y el mayor riesgo de tener que interrumpir su actividad. El precio va a subir, anticipa Jorge Antonio González Sánchez, Deputy General Manager de la empresa de servicios energéticos REBI. Considera que las compañías tendrán que elevar sus ofertas para compensar el coste de interrumpir su actividad. La lógica económica es clara: si hay más probabilidad de que te paren y lo que cuesta dejar de producir es más caro, entonces tienes que pedir más precio.
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