La protesta social en Francia continúa con fuerza, a pesar de la propuesta del Gobierno para reformar el sistema educativo. Los manifestantes exigen la abolición del circuito escolar y demandan mejoras en la vida de los ciudadanos. Los conocidos como 'chalecos amarillos' y los sindicatos se unen a las marchas para protestar contra el alza de precios y la violencia policial. El gobierno informa que ningún incidente grave se ha registrado, pero la oposición cuestiona la seguridad de los ciudadanos. La jornada de manifestaciones de este sábado congregó a 320.000 personas y se contabilizaron 291 concentraciones. El Ministerio del Interior reportó 40.000 controles en todo el país.
También lo cubren: El Liberal.
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