Las cámaras de seguridad, que debería proteger a las familias, pueden convertirse en herramientas de espionaje si no se gestionan adecuadamente. Expertos de los Emiratos Árabes Unidos advierten que las contraseñas débiles y el software desactualizado facilitan el acceso de intrusos. Sorprendentemente, muchos propietarios pueden no darse cuenta de que sus cámaras están siendo monitoreadas por un tercero. Este fenómeno se ve agravado por la falta de control sobre las autorizaciones tras la instalación. Un caso revelador es el de una familia que, tras contratar a un técnico, descubrió que este aún tenía acceso a sus cámaras meses después de haber terminado su trabajo. La vigilancia no siempre proviene de hackers; a menudo, es resultado de la falta de atención por parte de los propietarios. Las cámaras pueden no solo capturar imágenes, sino también revelar rutinas diarias de los residentes, como horarios de trabajo o visitas. La privacidad enfrenta un serio desafío en la era digital. **Fuente: Khaleej Times** #Ciberseguridad #Tecnología #Privacidad
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