La presencia de entre 5.000 y 10.000 inmigrantes irregulares que continúan en Ceuta tras la entrada masiva de miles de personas ha generado un clima de profunda inseguridad y temor entre los vecinos, especialmente entre las mujeres. Según los testimonios recogidos, muchas residentes han modificado sus horarios, evitan salir solas y extreman las precauciones ante situaciones de acoso e intimidación en los barrios de la periferia. Los campamentos habilitados resultan insuficientes y numerosos inmigrantes ocupan playas, parques y espacios públicos. Organizaciones policiales y de la Guardia Civil respaldan la preocupación ciudadana ante el aumento de la tensión, los problemas de convivencia y el impacto directo en la vida familiar y escolar de los menores en la ciudad autónoma. Fuente: Libertad Digital
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