El cierre repentino de varios centros de depilación láser de la cadena Depilife en España, incluyendo el local situado en Torrelavega, ha dejado a numerosos clientes con tratamientos incompletos, dinero ya abonado sin garantía de devolución y una notable indignación ante la falta de explicaciones. Esta situación, que también afecta a ciudades como Badajoz y Valencia, vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de los usuarios frente a crisis empresariales en el sector estético y de la salud privada. Ante la repetición de estos episodios, se han intensificado las críticas hacia la pasividad del Ejecutivo central. Diversas organizaciones llevan años exigiendo una revisión urgente de la normativa para reforzar la protección del consumidor, pidiendo medidas como la obligatoriedad de un seguro de responsabilidad civil que cubra quiebras, controles más estrictos, sanciones más duras y mayor transparencia societaria. Los afectados se enfrentan ahora al reto de recuperar su dinero. Por ley, la empresa está obligada a devolver el importe de las sesiones no prestadas. Si el tratamiento se financió mediante un crédito asociado, los perjudicados pueden notificar el cese a la entidad financiera para paralizar los cobros. Se recomienda conservar toda la documentación, solicitar formalmente el historial clínico y, en caso de sospechar prácticas delictivas, acudir a las fuerzas de seguridad y buscar asesoramiento especializado. Fuente: El Diario Torrelavega #Torrelavega #Consumo #Estetica #Denuncia #Reclamacion
También lo cubren: El Diario Cantabria.
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