Iryo está evaluando la posibilidad de imponer una limitación de velocidad a 40 km/h para sus trenes que reanuden la marcha tras un fallo del sistema de seguridad LZB. Esta medida se produce tras el accidente en Urda, donde un AVE colisionó con un tren de Iryo, resultando en 69 fallecidos. Renfe ya ha implementado esta regulación para sus maquinistas, lo que obliga a una detención inmediata en caso de un bloqueo parcial del sistema. La normativa impide la reanudación del servicio sin la autorización específica LZB3, y obliga a los trenes a circular a marcha a la vista. A pesar de estos cambios, los CRC de ADIF no están sujetos a esta normativa, provocando una falta de uniformidad en la seguridad de las compañías operadoras. La Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria es la encargada de fijar las reglas de tráfico, pero la adopción de estas medidas dependerá de cada empresa. El ministro de Transporte, Raúl Puente, ha indicado que está dispuesto a asumir la responsabilidad por este trágico suceso y se presentará ante la Diputación Permanente para dar explicaciones. #Iryo #Renfe #SeguridadFerroviaria #Accidente #Urda #Trenes #Transporte Público. Fuente: The Objective
También lo cubren: El Liberal.
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