En la capital de Massachusetts, un grupo de investigadores ha puesto en funcionamiento un sistema de grabación especializado para estudiar las vocalizaciones de las ratas que merodean los contenedores de basura y otros lugares de alimentación. Los aparatos, discretos y de color neutro, contienen micrófonos capaces de captar frecuencias ultrasónicas que el oído humano no percibe. Para contextualizar cada sonido, el equipo combina los audios con imágenes obtenidas mediante cámaras térmicas, lo que permite observar la actividad de los roedores aun en la oscuridad. Posteriormente, un software de inteligencia artificial cruza los datos y busca patrones que relacionen ciertos chillidos con comportamientos como la agresión, la búsqueda de alimento o interacciones sociales. Dado que los dispositivos se encuentran en espacios públicos, se ha implementado un protocolo que detecta y elimina automáticamente cualquier fragmento de voz humana que pueda haberse grabado, garantizando así la confidencialidad de los vecinos. Hasta la fecha, el proyecto ha acumulado alrededor de 1,2 millones de vocalizaciones provenientes de Boston y Nueva York. El volumen de información hace inviable su revisión manual, por lo que la IA resulta esencial para agrupar sonidos semejantes y construir un borrador de diccionario de comunicación ratonil, aún en fase experimental. Los científicos esperan que, una vez afinado, este conocimiento facilite a las autoridades municipales la identificación de colonias y la evaluación de medidas de control de plagas, aportando datos objetivos para optimizar la gestión de residuos y reducir la presencia de roedores. Fuente: Ecoportal #Ciencia #Ratas #InteligenciaArtificial #Boston #Ecoportal
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