La nueva normativa sobre desperdicio alimentario está obligando a las empresas a reforzar de manera significativa la gestión de sus excedentes. En este escenario, iniciativas como la de Phenix buscan ayudar a supermercados, hoteles y empresas de restauración a transformar estas obligaciones legales en procesos que resulten mucho más eficientes, medibles y orientados hacia la prevención. El propósito principal es lograr que las compañías transiten hacia modelos estructurados donde sea posible conocer con exactitud qué excedentes se generan, en qué puntos específicos se producen y cuáles son las mejores alternativas para valorizarlos. Esto incluye priorizar siempre la prevención y, cuando el alimento ya no se puede comercializar pero sigue siendo apto para el consumo, facilitar su redistribución mediante herramientas de digitalización, trazabilidad, consultoría y formación especializada. Por otro lado, la condición de archipiélago de Canarias añade una complejidad logística considerable, sobre todo al tratar con productos de vida útil corta donde la distancia y los tiempos de transporte exigen una respuesta rápida y perfectamente coordinada. Asimismo, el sector turístico cuenta con un amplio margen de mejora si logra optimizar sus previsiones de compra y producción, conectando de forma ágil y segura el excedente apto para el consumo con las entidades sociales que lo necesitan. Fuente: Tribuna De Canarias #DesperdicioAlimentario #Sostenibilidad #Canarias #Empresas #InnovaciónSocial
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