El municipio de Mieres ha decidido tomar medidas drásticas contra los propietarios que no recogen los excrementos de sus perros, implementando el uso de drones para detectar a los infractores. A pesar de la ordenanza que establece una multa de 300 euros por este incumplimiento, muchos siguen desatendiendo esta obligación cívica. Con la vigilancia aérea, se espera poder identificar a los dueños que eluden su responsabilidad, contribuyendo así a mantener limpias las calles. Esta iniciativa no solo busca sancionar, sino también crear conciencia sobre la tenencia responsable de mascotas. Los drones serán una herramienta clave en el control de esta situación y en la promoción de una convivencia más respetuosa entre vecinos. Fuente: La Nueva España
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