Renfe ha implementado medidas más rigurosas en la línea que conecta Madrid con Sevilla, motivadas por la necesidad de fortalecer la seguridad tras recientes incidentes. Los maquinistas están instruidos para nunca exceder los 40 kilómetros por hora si hay un fallo en el sistema LZB, lo que marca un paso relevante hacia la mejora de la seguridad ferroviaria. Esta decisión refleja el compromiso de la operadora por proteger a los pasajeros y prevenir situaciones de riesgo en la red. La nueva normativa se presenta como una respuesta a las inquietudes de la opinión pública y se espera que estas medidas contribuyan a evitar futuros siniestros. Fuente: El País
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