Barañain está experimentando un verano marcado no solo por el tradicional parón tras sus fiestas y los Sanfermines, sino también por un incremento de las temperaturas. Esto ha llevado a una disminución notable de la actividad en sus calles durante julio y agosto. El cambio climático parece estar alterando la tradición estival en esta localidad, haciendo que cada año sea diferente. Las altas temperaturas no solo afectan la vida social, sino que también plantean retos para la comunidad. Este año, las condiciones climáticas han llamado la atención de los vecinos, quienes se preguntan cómo se adaptarán a esta nueva realidad. Fuente: Plazaberri
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