El técnico asturiano que dirige al Paris Saint‑Germain ha sorprendido al mostrarse detrás del volante de un Jeep Wrangler negro, una opción que se aleja de la moda de los deportivos y los SUV de gran tamaño que prefieren la mayoría de sus colegas. El vehículo refleja su personalidad marcada, con una carrocería robusta y detalles rojos en el cuadro de mandos que acentúan su estilo. El Wrangler, uno de los modelos más icónicos de la marca estadounidense, mantiene su silueta tradicional: parrilla de siete ranuras, faros redondos y ruedas de gran diámetro. Con casi 4,9 metros de longitud, su presencia es imponente y está pensada para superar terrenos difíciles, gracias a su estructura reforzada y puertas desmontables que facilitan la conducción al aire libre. Entre sus capacidades off‑road destacan un ángulo de ataque de 35 grados, un ángulo de salida de 30 grados y un ángulo ventral de 20 grados, junto a una distancia al suelo de 24 cm y la posibilidad de vadear aguas de hasta 76 cm de profundidad, siempre que las condiciones lo permitan. En Europa, el Wrangler también se ofrece con una motorización híbrida enchufable 4xe de 380 CV. El sistema combina un motor turbo de gasolina de 2,0 litros con dos motores eléctricos, entregando alrededor de 640 Nm de torque y una transmisión automática de ocho velocidades con tracción a las cuatro ruedas. La batería de 17 kWh permite recorrer más de 40 kilómetros en modo totalmente eléctrico, aportando una alternativa más sostenible sin perder la esencia todoterreno. #LuisEnrique #JeepWrangler #4x4 #Automovilismo Fuente: ElNacional.cat
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