Las nuevas tecnologías ANGIOCAT y WE-TRUST están marcando un antes y un después en el tratamiento de ictus, logrando una reducción significativa en los tiempos de respuesta. Al esquivar la parada habitual en el TAC convencional, se consiguen aproximadamente treinta minutos extra, esenciales para la atención del paciente. Esta ganancia en tiempo no solo mejora la atención inmediata, sino que también eleva las expectativas de recuperación, disminuyendo las complicaciones y secuelas en los afectados. Sin duda, se trata de un hito en la gestión de emergencias médicas que promete transformar los estándares actuales de atención. Fuente: Gaceta Médica #ictus #salud #tecnología #medicina #avance
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