Gaven Clarke, un residente de Norfolk, ha sido sentenciado a tres años y ocho meses de prisión por utilizar cámaras ocultas para grabar a niñas en el baño. Sus crímenes, que se extendieron entre 2020 y 2025, salieron a la luz cuando una de las menores encontró un móvil escondido detrás de productos de baño. Al revisar el teléfono, se topó con videos de ella que desconocía. Tras alertar a sus padres, se notificó a la policía, que arrestó a Clarke en mayo de 2025. Una investigación forense reveló no solo sus grabaciones, sino también imágenes indecentes de otras víctimas, quienes no eran conscientes de estar grabadas. Clarke, quien se declaró culpable de múltiples cargos de voyeurismo e imágenes indecentes, ha sido inscrito en el registro de delincuentes sexuales de por vida y se enfrenta a una orden de restricción indefinida. La policía de Norfolk ha instado a otras posibles víctimas a presentarse. Este caso pone de manifiesto una violación profundamente perturbadora de la privacidad y dignidad de las víctimas, según un oficial de policía. #DerechosDeLosMenores #SeguridadInfantil #Justicia #Inseguridad #VictimasDeCrimenes
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