El gigante de los semiconductores Intel ha protagonizado una de las jornadas más negras de su historia financiera al registrar su mayor desplome bursátil desde el año 1973. Las acciones se han hundido cerca de un veintinueve por ciento, evaporando una cantidad colosal de capitalización de mercado. Este varapalo responde a unas perspectivas de negocio que han defraudado a los inversores, lastradas directamente por la atonía en el mercado de los ordenadores personales y la debilidad en sus previsiones de cara al cierre del ejercicio. Fuente: El País
También lo cubren: El Boletín.
Ver más en News Today