Los mercados financieros están en una jornada turbulenta, con el oro cayendo por debajo de la barrera de los 4.000 dólares la onza y la plata descendiendo un 3%. Estos movimientos están impulsados por datos económicos negativos en Europa y crecientes tensiones geopolíticas. La situación se agrava con el aumento del petróleo y el debilitamiento del Bitcoin, que también ha sido afectado por un hackeo masivo. Mientras tanto, los bancos centrales, incluida la Reserva Federal, están reconfigurando sus políticas. Con empresas como Intel y Amazon enfrentando caídas significativas en sus acciones, los agentes económicos se preguntan si el refugio que tradicionalmente ofrecen estos metales aún se sostiene. Fuente: Negocios
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