Las inmobiliarias en Bolivia deben cumplir con una nueva obligación antes de enero de 2027: certificar la transparencia de sus contratos. Esta normativa se aplicará específicamente a aquellos acuerdos relacionados con la venta futura de propiedades y las reservas de propiedad, un paso que promete mejorar la confianza en el sector inmobiliario. Con esta medida, se espera que las empresas inmobiliarias adopten prácticas más claras y responsables, protegiendo así los intereses de los compradores y fortaleciendo el mercado. La certificación se convierte en una herramienta clave para asegurar que tanto las partes involucradas estén bien informadas y que las transacciones se realicen bajo términos justos y transparentes. Fuente: La Razón
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