El Banco Central Europeo ha decidido, en su última reunión, mantener los tipos de interés sin cambios, interrumpiendo así un ciclo de endurecimiento que había comenzado a principios de 2026. La decisión fue unánime y se tomó en un contexto de inflación que sigue muy por encima del objetivo del 2%, en gran parte por el considerable aumento de los precios de la energía. Christine Lagarde, presidenta del BCE, comentó que aunque no hay un compromiso claro con futuros incrementos, el mercado anticipa una subida de 25 puntos básicos en diciembre. La interrupción de las subidas se entiende en parte por el ajuste que los mercados de deuda pública ya están llevando a cabo. Esta pausa permitirá al BCE evaluar mejor la situación económica, especialmente con los efectos de la crisis energética. Lagarde también enfatizó que, a pesar de las presiones, no se observan efectos de segunda ronda significativos en la eurozona. Para el mes de diciembre, el banco se enfocará en cómo proceder, intentando por encima de todo devolver la inflación al nivel deseado. Fuente: Voz Libre
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