La creciente implementación de inteligencia artificial en las empresas plantea serios retos a las auditorías tradicionales. Estas técnicas, que fueron efectivas en el pasado, ahora son incapaces de seguir el rastro de decisiones tomadas por algoritmos de IA. Para enfrentarse a este nuevo panorama, los CIOs deben implementar métodos más robustos que incluyan un enfoque basado en la evidencia, asumiendo claras responsabilidades y estableciendo un sistema de monitoreo continuo. Este cambio es esencial para asegurar que las decisiones automatizadas sigan un camino transparente y ético. Fuente: Information Week
Ver más en News Today