Un nuevo informe de Oxfam revela el doble rasero de los grandes inversores que, además de ser responsables de la intensificación del calentamiento global, también se lucran de la crisis climática. Estos súper ricos están involucrados en actividades que contribuyen al daño del planeta y, paralelamente, obtienen beneficios de empresas que se dedican a la prevención y recuperación ante desastres climáticos. El estudio expone cómo la codicia de unos pocos puede tener un impacto devastador en el futuro del medio ambiente y la sociedad. ¿Es posible que la ética juegue un papel en el mundo de las inversiones? Fuente: Wired en Español
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