La percepción del tiempo que experimentamos puede depender de cómo nos movemos. Un estudio reciente realizado con electroencefalografía (EEG) en 40 voluntarios ha demostrado que aquellos que aprenden a iniciar un movimiento de manera más rápida alargan su percepción temporal. Esta investigación abre nuevas puertas a la comprensión de cómo procesamos el tiempo en relación con nuestras acciones. Las repercusiones de este hallazgo pueden ser significativas, tanto en el ámbito educativo, donde entender el tiempo puede mejorar el aprendizaje, como en el tratamiento de trastornos que afectan la percepción temporal. Fuente: Quo
Ver más en News Today