España ha pasado de ser un referente internacional en infraestructuras a afrontar una profunda crisis de confianza bajo el mandato de Pedro Sánchez. Los problemas acumulados en la red se reflejan en el apagón eléctrico de abril de 2025 y en los trágicos accidentes ferroviarios de Adamuz y Urda, que han dejado ciento catorce víctimas mortales y han puesto bajo presión al Ministerio de Transportes de Óscar Puente. La situación evidencia las consecuencias de acumular tres ejercicios consecutivos con presupuestos prorrogados y una inversión pública que continúa un treinta y cuatro por ciento por debajo de los niveles de dos mil nueve, según los datos de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas. Por su parte, la patronal Seopan calcula que serán necesarios más de veinte mil millones de euros solo para el mantenimiento de los ferrocarriles en la próxima década, dentro de un déficit total de conservación que supera los ciento veintisiete mil millones en carreteras, vías férreas e infraestructuras hidráulicas. El Ejecutivo se enfrenta así al reto de garantizar la seguridad de los ciudadanos y la modernización de unas redes gravemente afectadas por la falta de inversión sostenida. Fuente: Edatv
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