El trágico choque entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo ocurrido este miércoles, 28 de octubre, entre Los Yébenes y Urda, en Toledo, con al menos 64 fallecidos según el Gobierno de Castilla-La Mancha, vuelve a poner el foco en el estado crítico de la red ferroviaria española. Mientras las causas del accidente entre Madrid y Andalucía se investigan apuntando a un posible error humano en el centro de control de Atocha, los datos ponen de manifiesto un problema estructural de infrafinanciación. España cuenta hoy con más trenes, un 65% más de kilómetros recorridos por los viajeros y una red de alta velocidad multiplicada por 2,6 respecto a 2009. Sin embargo, la inversión destinada a las vías se ha desplomado en términos reales. En 2024 las administraciones invirtieron 4.891 millones de euros, muy lejos de los 8.772 millones de 2009 —que equivaldrían a más de 11.740 millones actuales—. Descontada la inflación, la inversión no llega ni a la mitad de la de entonces. Informes de la Fundación BBVA y el Ivie advierten de que entre 2016 y 2022 la inversión no cubrió la depreciación de las infraestructuras, provocando una pérdida acumulada de valor en la red. Si se mide frente al uso, la caída es drástica: en 2009 se invertían 51 céntimos actuales por cada kilómetro recorrido por un viajero, frente a los apenas 13 céntimos de 2024. Aunque Adif defiende el aumento del gasto en mantenimiento, el incremento apenas maquilla una realidad de recortes acumulados que comprometen la seguridad. Fuente: El Debate #Ferrocarril #Infraestructuras #Actualidad #España
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