Los inversores están dudando de invertir en España debido a la incertidumbre generada por los decretos de vivienda. La falta de previsibilidad y el ruido regulatorio están paralizando la financiación y los nuevos desarrollos. Los fondos congelan sus inversiones y los inversores no saben qué esperar del futuro. La situación es una 'tormenta perfecta' para la inversión. En medio de la incertidumbre, los inversores están retrasando sus decisiones esperando a conocer el resultado de las elecciones del 29 de noviembre. El futuro de los desarrolladores y propietarios de viviendas es oscuro. Fuente: Expansion
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