La electrónica está cambiando el trabajo diario de los talleres españoles. Los profesionales deben localizar y reparar componentes electrónicos cada vez más específicos, lo que provoca que el vehículo permanezca inmovilizado mientras espera la llegada del recambio. Según un análisis de Recomotor, las solicitudes de componentes electrónicos han aumentado un 38% en los últimos dos años. Esto está generando un nuevo reto para los profesionales y afectando el bolsillo del conductor. La disponibilidad del recambio se está convirtiendo en algo tan importante como la propia reparación. Fuente: Diario de Transporte
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