El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha sufrido una derrota en las elecciones, pero sigue con una amplia mayoría en el Parlamento. La coalición de Netanyahu se queda en 54 escaños, mientras que la oposición liderada por Gabi Eisenkot obtiene 66 escaños. Netanyahu ha demostrado su habilidad para generar realidades políticas que le favorecen y deja a sus enemigos sin capacidad de respuesta. La clave de su estrategia es deslegitimar a los partidos árabes y presentarse como el único defensor de la seguridad de Israel. La formación del futuro Gobierno dependerá de negociaciones largas y complicadas, pero Netanyahu puede confiar en que la reanudación de la guerra contra Irán le permita reclamar la formación de un Gobierno de unidad nacional presidido por él. Fuente: El Diario
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