Un nuevo accidente en la alta velocidad ha dejado al menos 64 muertos y más de 100 heridos en un choque entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo en Toledo. El convoy de Renfe ha embestido a un tren de Iryo que se encontraba parado en las cercanías de la estación de Urda. El impacto ha sido violento y ha provocado el descarrilamiento de varios coches del segundo convoy. Las primeras hipótesis apuntan a que algún tipo de error humano fue el que causó que el tren de Renfe no frenara o no recibiera la orden de parar. El número de víctimas mortales es provisional, pero se estima que hay entre 100 y 120 heridos. Los servicios de emergencias trabajan para localizar a las víctimas y evacuar a los supervivientes. El accidente se ha producido a las 8.54 horas en las inmediaciones de Urda, en Toledo, cuando un AVE de Renfe ha alcanzado por detrás a un tren de Iryo que se encontraba detenido en la vía. El maquinista del AVE se cuenta, por ahora, entre los desaparecidos. El balance de 64 víctimas mortales es todavía provisional. Los servicios de emergencias estiman que el número de heridos puede situarse entre 100 y 120, aunque todavía no se ha podido establecer su gravedad ni precisar cuántos permanecen atrapados en los trenes. Según los datos oficiales de ocupación, en el AVE viajaban 397 personas, mientras que en el Iryo había otras 147, incluido un bebé. La Guardia Civil ha confirmado que hay pasajeros atrapados y que cuatro vagones han resultado afectados por la colisión. Los equipos de rescate trabajan entre los restos de los convoyes para localizar a las víctimas y evacuar a los supervivientes. La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha advertido de que «con total seguridad la cifra de muertos va a aumentar». En una primera comparecencia había reconocido diez fallecidos, aunque otros balances procedentes de los servicios de emergencia elevan considerablemente la magnitud de la tragedia. El siniestro se localiza en el punto kilométrico 118 de la línea Madrid-Sevilla, en el tramo comprendido entre Mora, Orgaz y Urda, próximo también a Los Yébenes. El administrador ferroviario Adif ha descrito lo ocurrido como un «alcance entre dos trenes» y ha interrumpido inmediatamente la circulación en uno de los principales corredores ferroviarios de España. La investigación contempla entre sus primeras hipótesis un posible error humano relacionado con la gestión del tráfico ferroviario. Una de las líneas de investigación apunta a una avería del sistema de seguridad LZB, que habría obligado a utilizar un procedimiento alternativo de señalización y control de la circulación. Según esta reconstrucción preliminar, varios trenes quedaron detenidos por la incidencia técnica y posteriormente recibieron autorización para reanudar la marcha. El Iryo habría permanecido inmovilizado mientras el AVE continuaba circulando. Los investigadores deberán determinar si desde el centro de control de Atocha se autorizó indebidamente el avance del convoy de Renfe. Esta hipótesis, todavía sin confirmación oficial, deberá contrastarse con los registros de señalización, las comunicaciones con los maquinistas y los datos de circulación de ambos trenes. Tampoco se ha determinado la velocidad a la que se produjo el impacto ni por qué los mecanismos de protección ferroviaria no evitaron el alcance. El AVE implicado, identificado con el número 02080, había salido de Madrid-Puerta de Atocha a las ocho de la mañana con destino Sevilla-Santa Justa, donde tenía prevista su llegada a las 10.39 horas. El convoy pertenece a la serie 103 de Renfe, fabricada por Siemens, mientras que el tren de Iryo es de fabricación Hitachi. Uno de los viajeros del AVE, Roberto Gómez Ramos, relató que el golpe había sido «tremendo». «Se me ha caído un señor encima, hemos tenido que correr a buscar ayuda», explicó. #ChoqueAveIryo #Toledo #Renfe #Iryo #Emergencia #CastillaLaMancha #Adif #Investigación #ErrorHumano #TráficoFerroviario #SeguridadLZB
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