El Gobierno Regional de Madeira ha puesto en marcha un ambicioso plan dotado con 2,1 millones de euros para frenar la erosión costera en la isla de Porto Santo y proteger su principal reclamo turístico: sus playas de arena dorada. Los trabajos se desarrollarán por fases durante los meses de octubre y noviembre, contemplando la movilización de unos 170.000 metros cúbicos de arena bajo una estricta supervisión técnica y medioambiental que se prolongará hasta 2028. La intervención se divide en tres metodologías principales. En primer lugar, se realizarán dragados en el puerto para extraer 75.000 metros cúbicos de sedimentos y mejorar la navegabilidad, aprovechando la parada técnica del buque Lobo-Marinho para depositar esta arena en la zona sumergida frente a la costa. En segundo lugar, se llevará a cabo por primera vez una regeneración artificial directa con 7.800 metros cúbicos de arena en la turística zona de Fontinha. Por último, se acometerá un proyecto piloto de reconstrucción del sistema dunar en Ponta-Calheta empleando unos 87.000 metros cúbicos. Eduardo Jesus, secretario regional de Turismo, Medio Ambiente y Cultura, ha señalado que estas medidas se basan en el conocimiento científico para preservar los recursos naturales y asentar las bases de futuros proyectos de protección litoral en la región. Fuente: Expreso #PortoSanto #Madeira #TurismoSostenible #MedioAmbiente #ErosiónCostera #Playas
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