El cierre de los canales de comunicación de Blocus evidencia la dificultad de las fuerzas de seguridad para frenar unas convocatorias que se adaptan y multiplican con rapidez en plataformas como Telegram. Pese a la desactivación de perfiles y a la cancelación de algunas citas como la prevista para Halloween en Madrid, los administradores reorganizan los grupos en cuestión de horas. Los investigadores analizan este fenómeno descentralizado, sin una dirección única ni una ideología acreditada, que mantiene en alerta a la Policía Nacional, Guardia Civil y cuerpos autonómicos ante el riesgo de altercados imprevisibles. Fuente: El Diario Montañés
También lo cubren: Diario La Rioja, Diario Vasco, Hoy (Extremadura), Ideal (Granada).
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