Nuevas observaciones del telescopio espacial James Webb revelan que el exoplaneta TOI-561 b cuenta con una gruesa atmósfera, a pesar de estar cubierto por océanos de lava y recibir una radiación estelar extrema que debería haberla despojado de ella hace eones. Investigadores de la Universidad de Birmingham y de la Universidad de Waterloo analizaron las curvas de fase del planeta y descubrieron que redistribuye el calor de manera eficiente y refleja la luz, lo que apunta a la presencia de una capa gaseosa rica en minerales de silicato. Este descubrimiento desafía los modelos teóricos actuales sobre exoplanetas rocosos irradiados. Fuente: Popular Science #Astronomia #Exoplanetas #JamesWebb #Ciencia #Espacio
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