RT América, la emisora de televisión rusa, ha cerrado sus puertas, pero el análisis del New York Times revela cómo funcionaba realmente su máquina de propagación. A diferencia de lo que se podría esperar, los trabajadores de la cadena —periodistas, presentadores, expertos— aseguran que prácticamente nunca recibían instrucciones específicas sobre qué temas tratar o cómo hacerlo. El periodista Chris Hedges, ganador de un Pulitzer, cuenta cómo pudo dedicar una hora entera a celebrar el centenario del Ulises de Joyce sin que nadie lo cuestionara. Entonces, ¿cómo funcionaba la propaganda? La respuesta es más sofisticada: en lugar de censurar o dirigir cada contenido, el Kremlin simplemente financiaba plataformas donde circulaban voces que resultaban útiles para sus intereses. No escribían argumentarios; reclutaban y amplificaban gente cuyos puntos de vista les interesaban. RT operaba como clasificada de 'agente de influencia extranjero' desde 2017 y cerró en marzo tras abandonarla las operadoras de cable y satélite, no por orden gubernamental. Un caso de estudio sobre cómo funciona la propaganda moderna: no siempre es burda, a menudo es tan sutil que pasa casi desapercibida. #RTAmérica #Propaganda #NYT #Kremlin #DesinformaciónGlobal #Geopolítica #MediosDeComicación Fuente: Politikon
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